Associazione San Charbel


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Oraciónes a san Charbel

San Charbel

Oración a San Charbel

¡Oh! Santo Venerado. Tú, que pasaste tú vida en la soledad, en una ermita humilde y retirada. Que no pensaste en el mundo ni en sus goces. Que ahora estás sentado a la diestra de Dios Padre. Te pedimos que intercedas por nosotros, para que El nos extienda su bendita mano y nos socorra. Ilumine nuestra mente. Aumente nuestra fe. Fortifique nuestra voluntad para proseguir nuestras oraciones y súplicas ante ti y todos los santos.

¡Oh Santo Charbel! Que por tu poderosa intercesión, Dios Padre hace milagros y realiza prodigios sobrenaturales. Que cura a los enfermos y devuelve la razón a los perturbados. Que devuelve la vista a los ciegos y el movimiento a los paralíticos.

Dios Padre Todopoderoso, míranos con piedad, otórganos las gracias que te imploramos, por la poderosa intercesión de San Charbel, (Aquí hacer la(s) petición(es) ...) y ayúdanos para hacer el bien y evitar el mal.
Pedimos tú intercesión en todo momento, sobre todo en la hora de nuestra muerte, Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
San Charbel ruega por nosotros.
Amén


LETANIA PARA INVOCAR
A SAN CHARBEL


Señor, ten piedad
Señor,
ten piedad
Cristo,
ten piedad
Cristo,
ten piedad
Señor,
ten piedad
Señor,
ten piedad
Cristo,
óyenos
Cristo,
escúchanos
Dios Padre Celestial
Ten piedad de nosotros
Dios Hijo, Redentor del Mundo
Ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo
Ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad, un solo Dios
Ten piedad de nosotros
San Chárbel
Ruega por nosotros
Fiel amigo de Dios
Ruega por nosotros
Maravilla viva de la gracia trinitaria
Ruega por nosotros
Héroe de piedad, trabajo y Amor
Ruega por nosotros
Fuente pura que mitigas toda sed
Ruega por nosotros
Medicina de cuerpos y almas
Ruega por nosotros
Canal abundante de la misericordia divina
Ruega por nosotros
Eremita, famoso por tus milagros
Ruega por nosotros
Tú, que supiste renunciar a todas las riquezas de este mundo
Ruega por nosotros
Dócil cordero con un corazón lleno de compasión
Ruega por nosotros
Perfume precioso que aromatiza el mundo
Ruega por nosotros
Siervo del Santísimo Sacramento y la Bendita Madre de Dios
Ruega por nosotros
Dador generoso, que llenas la creación con bendiciones
Ruega por nosotros
Fragante incienso de los Cedros del Líbano
Ruega por nosotros
Faro que ilumina la Iglesia de Dios
Ruega por nosotros
Luz gloriosa, resplandeciente en tu sepulcro
Ruega por nosotros
Tú que intercedes por todos, fieles e infieles
Ruega por nosotros
Castidad y Obediencia sobre toda alabanza
Ruega por nosotros
Amigo de niños y ancianos, pobres y ricos, justos y pecadores, sanos y enfermos
Ruega por nosotros
Ejemplo de pobreza, aceptando y amando todas las privaciones
Ruega por nosotros
Voz que clama para despertar las conciencias
Ruega por nosotros
Corona preciosa de los Institutos religiosos
Ruega por nosotros
San Chárbel, nuestro modelo y tesoro por siempre
Ruega por nosotros
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo
perdónanos Señor
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo
escúchanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo
ten piedad de nosotros



Oración (2)

Señor te pedimos que nos concedas el espíritu de oración, humildad y penitencia que concediste al monje libanés san Charbel Makhluf, para que te sirvamos con ferviente corazón.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.



Oración (3)


¡Oh! Cristo, Dios nuestro, que llamaste a San Chárbel a vivir el misterio de tu Pasión y Muerte en la Cruz, y lo elevaste a Ti la noche del memorial de tu nacimiento en la tierra y de su nacimiento contigo en el cielo, quisiste con esto, Señor, que hubiera en la tierra una inmensa semejanza entre tu vida y la suya, de manera que:
Como Tú, Señor, San Chárbel nació humilde y pobre en Beqaa-Kafra, aldea libanesa parecida a Belén;
Como Tú, vivió del trabajo de sus manos en su casa y en los conventos de la Orden Libanesa Maronita;Como Tú, se retiró a la soledad de la ermita, como te retiraste al desierto para orar, ayunar, sufrir las tentaciones y triunfar;
Como Tú, cargó la cruz de la vida ascética de penitencia, de mortificación, y del dolor del silicio, ofreciendo su vida en la Eucaristía, holocausto agradable al Padre Celestial;
Como Tú, fue bajado del calvario de la vida eremítica y sepultado envuelto en su habito religioso, en el cementerio del convento de Annaya;
Como Tú, que de tu costado traspasado por La lanza, salió sangre y agua, participó, así, al trasudar su cuerpo sangre y agua, durante 65 años.
Como resplandeció Tu sepulcro con la luz de tu gloriosa resurrección, así en su tumba resplandeció una luz milagrosa.
Por Tu intercesión, cura muchos enfermos que acuden a su tumba, venidos de todas partes del mundo.
Y como San Pedro proclamó Tu resurrección, así tu Vicario el Papa Paulo VI lo declaró Santo de la Iglesia Universal, en presencia de gran cantidad de fieles venidos de todo el mundo.
Por eso, con la fragancia de este incienso que te presentamos, concédenos, Señor, rezar la misma oración que San Chárbel repetía todos los días al celebrar la Eucaristía, como testimonio de su profunda unión contigo: "Señor, has unido tu divinidad con nuestra humanidad, y nuestra humanidad con tu divinidad, tu vida con nuestra vida mortal, y nuestra vida mortal con tu vida divina. Tomaste lo nuestro y nos diste lo tuyo, para vida y salvación de todos".
A Ti sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén


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